La brizna al ojo ciega.

 

Donde ves oscuridad yo miro las estrellas

Cuando se apaga el sol las luces de la huella,

De la radiante fas, el fuego que nos quema

A mi sentir calor son cantos y epopeyas.

..

En cuando tu aliento viene y va

A mi moras flor bella,

Te escucho frente al mar

Azul de la luz sirenas.

..

Si el tiempo se te esconde

Cual beso de doncella,

Busco de la esperanza

Una caricia y sueña.

..

Si raudo corre el aire

Cual polvo que se elevan,

A mí que soy humo

En el desierto de arena.

..

Si veo que vienes tú

Danzando como quieras,

Me escondo entre las ramas

De la secoya  eterna.

..

Y vivo en su alta cumbre

Como un ave que gorjea,

Llamando a al ser amado

También le gimotea.

..

No nacen las orquídeas

En almas que se secan,

Como la que conocí

El tiempo pase y muera.

..

Luego la veo llorando

Su soledad tan fiera,

Me dijo soy muy feliz

Cual muerto y carne seca.

 

 

 

Te regalo mil palabras

No te pierdas la obra del escritor Daniel Verastegui

 

Te regalo mil palabras.

    Algunos que han dicho que el tiempo vale oro, siento que, más que el oro o la plata y el diamante, es la manera de cómo usemos ese reducido espacio que canaliza el puente de la vida de un hombre. Haciendo que sus días sean lo mejor aprovechable posible, sin que este sujeto a esté terminar de la oscura noche, o al asomar del día. Ahora me doy cuenta el porqué de muchas cosas que no comprendía. Aquello que siempre creí de irrealizable luego de que había pasado mucha gente. Como cuando sientes que estás detrás de los demás, pero vas en ese camino opuesto. Alcanzar la meta o un triunfo, viene dado según lo entiendo, fruto de esos años invertidos y constantes, una lucha que empleamos para conseguirlo. Ahora bien, ha llegado el momento de poder estar sentado viendo como nos cuesta tanto ese camino futuro, del cual dependemos. Porque en nosotros los hombres, un futuro vale más que cualquier tesoro. El esfuerzo de hoy es la recompensa de nuestro mañana. Por eso ahora que las dificultades están como en una caja de Pandora, apenas se divisa un espacio que deseas para bien, y resulta un momento de lo irrecuperable, pienso en lo único que puede recuperarse es la inteligencia de un hombre. Aquella capacidad  de auxilio a personas que necesitan de nuestra ayuda, luego de que el mundo se les vino encima. Lo demás que viene va a depender de cómo queramos que se vea el mundo.  “Lo único que no se logra, es aquello que no se intenta” Pasamos años enteros divagando de cómo será nuestra vida si logramos vencer el miedo al ridículo o ese terror que embarga al fracaso. Que vienen hacer el comienzo de un nuevo día, porque para llegar a una meta debemos cubrir todas las direcciones que hasta ella nos conduce la certeza de su dirección y su hallazgo.

Las experiencias que vienen con los años, naturaleza de la que hemos vivido, del llanto, de las risas y la felicidad. Cada uno sujeto a su albedrío, ciertamente sólo depende como queramos que sea nuestro día, vivir un día por cada día, el ayer sólo pertenece al pretérito recuerdo y la evocación palpitante y de cómo queramos verlo. Caminemos firmes, con el espíritu incansable de que hoy estamos fortalecidos más que ayer, y que siempre será un buen día para que decidamos continuar conquistando pruebas, que son las diferentes aspiraciones que nos señala la vida que para nosotros queremos. Dediquemos un momento a pensar que los hombres nunca deben cansarse, o mientras le dure esa capacidad de ver, y pueda crear, aprendiendo un oficio, por insignificante pueril que sea, encierra un sentir utilizable de nuestro actos, los cuales se reflejan en las cosas más hermosas que fabricamos de la nada, y ciertamente mostrado a través de los años y comprobado por la humanidad. Una piedra será simple, hasta que la mano que desea cambiar su figura y convertirla en un objeto que hable, de su tiempo y grite su forma que ansía cambiarlo todo, para que en esos años de la eternidad que nos preceden, sean, una señal palpable de lo que quisimos trocar del mundo, hacerlo menos rupestre y con más formas, adaptándolo a nuestras necesidades e inquietudes, las que vendrán acompañadas con la satisfacción que encierra el trabajo de aquello que hemos hecho. Esto quedará como regalo ante los ojos del mundo que vuelva su vista hasta nuestro espacio, mirada inquieta que persigue a nosotros los hombres, de la cual ha resultado el descubrir tantas otras cosas, que se han convertido en lo que hoy disfruta el mundo, la maravilla de un bosque pintado e indescifrable, por ojos que no hayan visto, la nobleza de las actuaciones que cubrieron aquellos personajes en su historia. El amor incondicional o infinito que señaló la humanidad a lo desconocido, condición excepcional que encierra el corazón, hacia aquellos que no son de nuestra raza, que no son de este mundo que no ocupan nuestro entorno. Entonces allí la civilización deja registrado la capacidad que tenemos de comprender a los demás, inalienable posición del ser; esa que nos brinda el gozo de saber que antes de que desaparezca el mundo, tuvimos el resultado de abrir el cascarón al temor que guarda la dura idea y una mejor manera de cómo queremos que sea el mundo, sin hambre, ni barreras, que la felicidad plena del hombre, aparezca cuando voltea la mirada por lo que ya pasado, y en ese momento regalar soluciones. Que lo harán feliz y los satisfacen,  al comprobar cuánto bien se puede hacer con un gesto o una palabra, con sólo dejar a un lado por un momento nuestras complicaciones, como si cogiéramos un respiro y surge ese claro de luz que señala la vida de otros hombres, a los que procuramos ayudar, porque es tan humano hacerlo que, cuando se habla de la deshumanización ese concepto que nos encoge el cuerpo y vemos el enanismo de nuestra mente, que es el egoísmo. Que brota como una sola planta en el desierto, haciendo de nuestro fértil lugar, donde las condiciones que crean los pensamientos y la idea, ocupados en aquello que tanto hemos combatido, la parte que ocupa la ignorancia y el desaliento, el cual consiguió brotar, en aquellos carentes de amor y sentimientos. Haciendo del mundo lugar que no resiste el embate traído por el fuerte viento. El mismo que despegará nuestras raíces y alegres en el vacío y vino después que trajo la soledad a esta arena. La que no pudo ser capaz de sembrar una flor y  que naciera en los médanos sacudidos por el viento, la que acaba con las ansías interminable en aquellos seres humanos, que sueñan con un mejor mundo y un sentir sin fronteras, líneas en las que se pueda decir en cualquier idioma, así como en la música, nunca será tarde para decir un te quiero. Conseguir el punto álgido que mueve la fibra y enciende el fuego, con la madera que tuesta el pino, y entre duras rocas asaremos nuestros pensamientos, te invito a construir un nuevo mundo.                 

La herencia de los cien folletos

No te pierdas la obra del escritor Daniel Verastegui

 

          Para el año de 1551 cumpliéndose un largo periodo de casi un siglo, de un tiempo en que la imprenta hizo su magistral aparición al mundo y a la vista de los hombres, pues anteriormente a ello  se había conocido de manera más discreta, la existencia de algunos manuscritos que se mantenían en total secreto dentro del grupo de gente que los manejaba. En ese año en que las tiras periodísticas comenzaron  multiplicarse por el mundo y la modernidad y el uso frecuente del periódico en su edición, venía moviendo el piso social y el ejercicio se practicaba con  mayor fuerza dentro de los países, que se abrían al nuevo diseño informativo, Todo eso  dentro de la práctica y distribución o en el manejo gráfico empleado, y de cómo llegaban las nuevas noticias.

Se cuenta que por aquel tiempo existió un hombre muy rico, amo de una de las imprentas más prósperas y grandes, que existieron en Londres en aquellos postrimeros años, de nombre Rohit Clarkson, de padre y madre de origen indio e ingles, descendientes del lugar. Se dice del mismo Rohit, que al cumplir la mayoría de edad, heredó una gran fortuna que le dejó su padre, y él logro multiplicar por más de cuatro veces en propiedad y riqueza: Convirtiéndose en uno de los hombres más ricos  y acaudalados de la antigua ciudad de Londres. Y esto le sucedió antes de cumplir los cincuenta años de edad. Se dice de él que tenía por costumbre, incluir dentro del diario de su propiedad que salieran en ciertas fechas, las que señalaban los años de nacimiento de sus padres, y a su vez eran varios códigos ocultos, en los que decían que se escondía parte de fortuna. Periódicos, los cuales, estuvieron siendo editados por una de las máquina antiguas, que él mismo mandó a construir y programar, según se supo en un lugar muy lejano y apartado de la india.

Que vino con ciertas especificaciones y que sólo él conocía, y antes de incluir dentro del tiraje del día en tanto él decidía colocar los diferentes códigos enigmáticos, que hasta la fecha nadie ha podido conseguir y descifrar. Primero porque nadie sabía lo que él estaba haciendo, y sólo avisaba al personal secretamente del día que incluiría alguna información, lo que estuvo haciendo por un tiempo de diez años. Y al llegar la hora de su muerte, cuando cumplió la edad de sesenta años, en los que se mantenía lúcido y consciente, él llegaba todos los días  a la misma hora a su lugar de trabajo, lo que estuvo haciendo hasta su despedida de este mundo.

De él también se  cuenta, que dejo un testamento donde explicaba con detalles, donde se escondió gran parte de la fortuna que le dejó su padre, con algunos acertijos y  la persona que lograse descifrarlos, aquellos códigos que vinieron saliendo durante el lapso de esos diez años, estaría al alcance de ella, porque aparte de su familia, que dejó bien acomodada, quería de alguna forma repartir tanto, cuanto tenía a la sociedad que no lo conocía. Algunos comentan, luego de que se supo de su muerte y de lo que había dejado dicho en su testamento, lo que nadie haba conocido del secreto hasta ahora.

Esto causó gran revuelo en la sociedad Londinense, y de lo que hizo mucha gente al enterarse de la noticia, la  que salió por el mismo periódico de su pertenecía según él lo había dejado escrito: Que el que heredara gran parte de su fortuna debería tener la capacidad y la oportunidad de resolver el gran enigma que escondían los cien folletos que él distribuyó durante esos años. Existió también alguna información y se corría por los suburbios, en la que se hablaba en voces quedas, de algunos secretos guardados dentro los folletos individuales, que juntandolos en su mayoría, porque había introducido más de cien, y de quien pudiera juntarlos en su mayoría, según lo dejó constatando y firmado en el testamento mucho antes de su muerte, cosa que se multiplicó también en múltiples copias según el dueño, el señor Rohit Clarkson. Y en el momento de su muerte debería salir la información oculta a la luz de la gente y lograran descubrir, el lugar donde guardo parte de la fortuna.

          Luego de que pasaron varios días, al terminar el entierro y las exequias del señor Rohit Clarkson. En los próximos días parte de su familia y la gente, siguió buscando pistas dentro de las copias del testamento, que siguieron saliendo, sin que hubiera razón desde esos años. Que fue el tiempo al que dejó ordenado para que se continuara publicado, sin que hasta ahora se haya presentado el afortunado que sería el próximo que  heredaría gran parte de la fortuna del señor Clarkson. Se corría el rumor de que algunos estaban reuniendo grandes cantidades de folletos amarillos, que corresponden con las descripción que señalaba las características y el lugar, con algunas simples señales que solo podía ser resueltas, cuando se juntan los cien panfletos individuales, cosa que se hacía difícil. En vista de que, al que le correspondiera reclamar la fortuna, debería ser un solo heredero según lo estipulado en el testamento. Algunos transeúntes comentaban en los pasillos de  edificios de sus trabajo, que no entregaría lo que tenía en sus manos, lo cual,  beneficiaría a una sola persona, que era el principal requisito, y la cantidad de folletos completa y el descifrado de las claves que abría la pequeña bóveda, que se encontraba en el banco específico que en su parte al descubierto señalaba.

Cuando hubo pasado algún tiempo, se supo en las oficinas del periódico que aun circulaba parte de la información. De un hombre que había conseguido reunir parte de los folletos, comprandolos por un buen precio que ofrecía a mucha gente y que logró convencer, ya que  se decía de la fortuna si era cobrada era superior, y cuando se reunieran todos estos folletos, la riqueza era más grande al precio que él estaba pagando, por lo que en sus manos seguro confiaba en que tenía parte de ella. Para variar el hombre de apellido Foster y de nombre Chase. Propuso dejar esa cantidad dentro de una misma bóveda y que las personas,  que supieran de otros folletos los fueran llevando hasta el banco central, donde estaría la llave, que daría como resultado el descifrado de la fortuna, y aquella persona que llegará con alguno de los folletos que faltaban, recogieran parte del pago que le serían entregada en taquilla, dinero que el señor Foster estaba ofreciendo por ellos. No pasó mucho tiempo en que algunos estafadores, comenzaron a llevar copias realizadas a mano con características similares que se acercaban a los originales, y esto trajo como consecuencia que el señor Chase Foster, tuviera que autenticar cada folleto. Lo cual hizo que se incrementara el costo, lo que nunca llegó a superar la fortuna. En la búsqueda de esta dedico parte de su vida hasta su muerte, y también mucho dinero, que hasta sus hijos y su familia no han logrado obtener resultado del hallazgo. Se dice que aún,  uno de sus hijos continuó recibiendo los folletos, hasta que pasaron al olvido dentro la sociedad londinense de aquella época y quedaron como un cuento, la herencia de los cien folletos.           

Gente que no sabe lo que dice, que hace.

 

No te pierdas la obra del escritor Daniel Verastegui

Gente que no sabe lo que dice, que hace.

  

       No iba usar el blog para contar este caso real, que sobrepasó mi capacidad de tolerancia y hasta la fortaleza que vamos cultivando con los años. La que nos capacita para enfrentar con mayor quietud las circunstancias. El asunto fue el siguiente,  estando en mi casa sucedió que un día, la lavadora comenzó a presentar un bote de agua, entonces, llame a uno que antes había hecho servicio a un amigo para que lo resolviera. Luego de varios meses esperando su llegada, un día por fin terminó de hacerlo. Él estando en mí casa se consiguió con  varios problemas, en los rodamientos de la lavadora y  la estopera, tenía que desarmarla. No podía lavar durante los próximos días,  en vista de que el tardo en llevar la caja y otras cosas para resolver, que dijo armaría. Recibí una llamada de el diciendo que iría en los próximos días, lo cual hizo con diligencia, en vista de que ese día terminaría de cancelar la segunda parte de la reparación.

Al terminar de conectarlo todo, y ya para encender, la lavadora no lo hizo, y me dijo, que era otro problema, en su imperfecto castellano describió. Señor repare lo que se había dañado  con el agua, busque en internet para ver qué otra cosa le pasa. Ese día él cobró y se fue, pero le quedo otro dinero, pues, le dije que no iba a cancelar algo que no funcionara. Vi por internet el porqué la lavadora no caminaba y pude investigar que el sensor de la polea, que está debajo del motor puede presentar problemas, y tal vez sea este el que no deja que el aparato funcione. Luego me dispuse a desarmar esa parte y comprar el sensor, lo cual fue otro viacrucis, en vista de las calles cerradas se hacía difícil el traslado; me encontré yendo  un día que no estuvieran las calles cerradas y me fui en busca el instrumento electrónico. Antes saque el malo que tenía y me di cuenta de que efectivamente estaba quemado, pensé que parte del agua lo había sulfatado y así fue. Llegue al sitio de venta y en vista de que soy un hombre que se levanta temprano, tuve que esperar hasta muy tarde a que abrieran. De pronto una jovencita salió, luego de que espere como por espacio de dos horas y me dijo. ¿Porque no aviso? Que usted estaba allí, de lo contrario ya fuera abierto el negocio.

Luego de esto me entregó la pieza y resulta, que había que cancelar en efectivo, cosa que es muy difícil en esta tierra de Dios. Para conseguir una solución, la chica me permitió usar su equipo de computadora, para que pudiera hacer una transferencia. Me dispuse a realizar lo prometido, pero había otro inconveniente, el teléfono en el que cae el código, cuando se trata de una cuenta nueva, estaba en mi casa. Pude coordinar con mi esposa para que ella me dictara el código cuando llegara, mientras la esperaba al oído con otro teléfono; algo así como una misión imposible.

Finalmente pudimos hacerlo gracias a ella, que es una persona sumamente inteligente y sigue todas mis ocurrencias en busca de soluciones al pie de la letra. Terminamos de realizarlo luego de varios intentos y termine por despedirme del lugar, llevándome mi instrumento electrónico llamado sensor.

Llegue a mi casa luego de tomar el autobús que me llevara por el espacio de una hora y media, comencé por instalar el aparato y continuo el problema, sin querer arrancar la lavadora; vuelvo a internet a buscar otra posible falla, y en su momento llamo a un amigo que por casualidad de la vida, hablando con el en mi desesperada búsqueda de auxilio, conseguí que me dijera que había una pieza llamada capacitor que tienen las lavadoras, el cual se daña mucho y  convenciéndome que lo comprara y que también lo cambiara. Lo mismo hice yendo a la tienda  sin esperar, estando en mis manos el capacitor, me dispongo a montarlo y  otra vez en mi nuevo intento y nada que funciona la lavadora.

Busco de nuevo por internet, otra posible falla y hasta que al fin doy con ella, el flotante que sube para soltar la tina del eje central estaba fijo. Miro y miro y no sé cómo resolver, porque era cuestión de armado, me puse a indagar concluyendo: que el de servicio anterior le había colocado una pieza de más y por eso no arrancaba.  Sin poder conseguir la solución y ya cansado, me comunico  con una agencia, la cual me da como respuesta, que no iban a ir más al lugar por donde vivo porque en una (guarimba)  estuvieron a punto de quemar la camioneta. Los entendí mientras, seguí con mi lavadora dañada. Me puse en contacto con otro técnico y cuando llegó a mi casa, le dije. Esto lo que le sucede a mi lavadora. El se asomó y dijo, eso está mal armado señor. Lo hizo a razón de  cinco minutos, quitar el aspa y sacó una tuerca, cambio una pieza que estaba arriba para abajo, y comenzó andar ¡Qué alegría! Lave aproximadamente tres veces y luego al siguiente día quise volver hacerlo, entonces sucedió que, la lavadora comenzó a soltar agua e inmediatamente la apague  y la volví a encender, envista que no centrifugaba, ya que, este es el último ciclo que realiza antes de terminar.  Cosa que no sucedió, miro debajo de ella y veo que hay unas tuercas en el piso. Entonces, llamó al que me había hecho servicio el día pasado para que venga a ver.  Al llegar la volteamos y nos dimos cuenta, que había largado efectivamente los tornillos de la caja, otro mal heredado del que había hecho el servicio anteriormente.  Aun me encuentro con la lavadora dañada. Tan necio soy para reparar mis cosas y aun. To be continued

 

Guarimba: Gente que cierra las calles con lo que encuentra.

Llegó la calma

Visita la página del autor http://amazon.com/author/danivera

 

Herida de dolor se encuentra mi alma
Por dura flecha arrojada del destino,
Entro en tu corazón de un aire vino
El arma que voló en la hiel amarga.

..

En lo hondo de esa piel entró su filo
Causando fiera huella a esta distancia,
La fuerza de su autor al cual me inclino
Sacaste cual veneno en mi ignorancia.

..

Amar como hice yo en plena gracia
Con brillo y con cristal vi su vestido,
Al mar del abandono y juntas jarcias.

..

Cual barco de papel quedó en la calma
Así como la alondra entró a su nido,
Brotó de mi ulterior con abundancia.

Aliento fúnebre.

Visita la página del autor http://amazon.com/author/danivera

 

Hoy me vine hablar de la costumbre

Que me lleva de nuevo a un largo olvido,

El aire llega la punta de esta cumbre

En la que ayer me hallaba sin motivo.

..

¡Ay, de esta  estrella que me alumbre!

La cuita de ver mi ánimo altivo,

Caminante hacia atrás al hombre vivo

Oculta indeseable podredumbre.

..

Amar a quien no ama siempre ha sido

Aflicción de proclive mansedumbre,

Síncopa del  corazón partido.

..

Agua que corroe en la techumbre

Camino de la cripta empedernido,

Canto triste del aliento fúnebre.

Sigo vivo.

Una obra amena y ligera, en la mejor plataforma del mundo diseñada para escritores indies aquí 

Sigo vivo

 

            Porque se lo prometía a la eternidad, me dije un día ante aquello que nunca muere, cuando los nubarrones se asomaron en el hermoso cielo que disfruto. Que fuera yo lo imposible por traspasar la oscuridad y lograr ver aquello que deseaban mis ojos. Siempre ha sido así, no hay mucha diferencia con lo que venido experimentando en los últimos años. Una alegoría fantasmagórica que he creado en mi entorno, lo que de alguna forma me ha protegido cobardemente de aquello que me viene del exterior. Para no afectar lo que en mí considero un surrealismo de mi estado anímico; sentir esa alegría en la tristeza, cuando escribo. Antaño, cuando por supuesto era más joven, y las cosas se ponían turbias, como aquellas imágenes que admiramos de alguna gente,  los cuales son capaces de caminar por las brasas encendidas ¡metafórico no! Así llamo a lo que me sucede en la vida. En tanto que me encuentro en aquellas circunstancias, de las que temía por las reacciones opuestas en aquellas personas influyentes en mí entorno, esas que respiran por nuestra complacencia, su fin es ver sometido al esclavo, y para que llene ese vacío que no ocupa el perdón temeroso de la culpa, esto asociado a la errática e inequívoca existencia inconforme.

         Y entonces fue cuando había pasando, luego de tantos resultados adverso, aquello que van mostrando los años. Nos dimos cuenta que las conclusiones eran tan contrarias, esa repetición constante, con las diferentes máscaras de sus actores en el teatro que es la vida, que son los aquellos momento miserables en los que algunos ríen y otros lloran. En el escenario y el momento en que decides y tanto más has obtenido del papel que llego a tus manos, y de aquello que te rodean. Tengo claro, que el amor solo existe cuando das sin esperar recibir; pero por un momento de la vida queremos recibir algo del universo, no lo exigimos para que no suene interesado y haga desaparecer el amor, como motivo indispensable del cual vivimos. Pero siempre se escapa ese latir inocente de nuestro pecho,  ese toque ilusionado que anuncia que algo bueno viene y esperado los resultados, para que luego termines como siempre en dar y en tanto tú acabasteis con las manos vacías. No culpes a la vida de lo que por razones implícitas ocurre, somos esa materia filosófica que encuentra razones hasta en las maldiciones más miserables. No existe futuro si no podemos comprender o tratemos de soliviantar el fracaso de nuestro pasado, tal vez si encontráramos razón para aquello que llamamos experiencia, que viene unida al sometimiento de la altivez. Causante del dolor que proviene de las desigualdades, las cuales existen por razones de vida o quien sabe que. No es posible admirar una flor de lirio, sino, existió otra que a su vez ocupó este momento. Seremos esa capa curtida que dejó caer la vida y que va formando esa rústica explicación de lo incomprensible. Fíjate bien, que nosotros hasta en los términos inmaduros del nacimiento de los niños, hemos encontrado razones a su prematura muerte.

En cuyas expresiones apocalípticas justificamos el término de la vida antes que al florecimiento comience. Algo así que se escucha “El niño está muerto, porque, sus condiciones para el mundo eran tan desfavorables y tuvo que ser desconectado del cordón, por motivos convencidos de sus malformaciones” Algo inentendible pero, necesariamente sobrellevado para que la carga de las iniquidades, no justifique que estén por encima de los equilibrios que recibimos de un más allá. Y ya casi para concluir, porque no pienso que sea tan necesario exponer un tema que a lo sumo,  no hará que nada de este universo transmute en contraposición de una memoria. El ritmo con el que la vida suele cortar las hojas de los árboles, el sesgo con que el labriego disminuye al pasto, ambos sin importar, que tras de los movimientos de sus filosos utensilios en el trasiego desequilibrado que va acortando espacios, los cuales, no se pueden ver desde un universo, porque son diminutas para el hombre y nada que pueda parar el oficio, que lleva el fin de cada cosecha o resulta del encendido de  una fogata que aleje el frío,  aunque que pretendamos mantener alimentada, sin que para ello importe cuánto humo lancemos al cielo.

Mientras esa imagen vaya subiendo al espacio y se pierde en lontananza que no puedan ver mis ojos, por motivos que sabemos, de que a cierta distancia la difusión de los objetos, las letras y las pasiones, se vuelven oscuras e indescifrables, hoy te puedo decir amigo mío. En tanto escriba me sentiré vivo. Sabrás comprende que: El círculo de la vida no tarda mucho tiempo en regresa y cada uno a la vuelta lo espera.                     

El día equivocado.

Visita mi trabajo en la plataforma más sencilla del mundo para escritores,  por aquí 

Poesía ladina inspiración
Corazón hambriento del amor,
Coqueta mariposa es una trampa
Estado que se encuentra sin razón;

¡Ay, lugar vacío espacio inclemente!
Ecos lúcidos, voces de otra mente,
Desenfreno de épicas narradas
En canto equivocado fieramente;

Desorden del cuadro inacabado
Tinta en el cielo de lápiz desgastado,
Creador se que siente inanimado;

Lo Inhabitable de bosque abigarrado
La Gula perniciosa de algún hombre,
Nota silente, cantores desquiciado.

Estamos hasta la saciedad.

Una obra amena y ligera, en la mejor plataforma del mundo diseñada para escritores indies  dale clip

 

Estamos hasta saciedad.

      Cansados que por más de 18 años, estemos escuchando y soportando las barbaridades que comete la dictadura. Un pueblo informado de tantas desgracias. No sé cuál es la intención de que nos hagamos eco de los desastres y muertes. El problema que hoy nos está afectando es, que no estamos identificando la dictadura como un mal común. A veces creemos porque en nuestra casa existe una mejor situación, entonces no vivimos la miseria que vive esa mayoría en comunismo en el mismo país. Seguir esperando otro tiempo, para acabar con ella, entre marchas y plantones, resulta una ironía o desde otro ángulo. Acumular información de los muertos y los heridos no nos parece bien. Un síntoma maquiavélico y sanguinario de los hechos, en los que se asoma, la costumbre maliciosa de una mente perturbada y enferma, la cual, se encuentra en estado emocional alterado y de camino a la locura. Porque me pregunto ¿Cuántos años más puede soportar? Una persona que se llame normal, en un país de constante guerra por más de 18 años, viviendo en esta paz comunista. ¿Cuánto tiempo más? Puede un trabajador decir que está creciendo, si durante estos 18 años nos hemos visto empobrecidos, a menos de que sigan viviendo en esta isla de la fantasía en la que los problemas se convierte en el pan nuestro de cada día, y el conformismo se haga dueño de todo nuestro entorno, pues, comprendimos que no somos suficientemente fuerte para atacarlos y ponerles fin.

           Cada uno llorara por lo que siente. El caso de que escriba esta carta que nadie lea, es porque la misma indiferencia nos aplica, haciéndonos creer que los problemas que aquejan a un sector de la población, no son los nuestros, y menos identificar que son productos del sistema comunista. Por allí vino una barriada y cerraron la calle por falta de gas, y entonces los conductores se molestaron, porque, a ellos no los dejan transitar. Sin embargo no se dan cuenta que el problema  del gas vino a consecuencia de la expropiación, también vino una gente y se fue a Miraflores porque deseaba respuesta de la falta de alimento y medicina, y fueron recibidos por mercenarios que paga el régimen para mantenerse en el poder. Cosa que no identificamos, porque pensamos que si necesitamos la medicina y paliar el hambre dentro de un tiempo, tenemos suficiente para resolverlo, entonces no es nuestro problema. Que las protestas y los plantones es para mostrarle al mundo el carácter dictatorial de sistema, y que si ocurre una protesta masiva que los saque del poder, estén consciente de porqué están sucediendo. Pero el punto es que si ya mostraste lo que está pasando, llega el momento en que debes ir a sacarlos a patadas.

        Vini vidi vinci, eso es lo que apremia, y no podemos esperar más para que se acomoden y luego seguir recogiendo nuestros muertos, los cuales han sido la carne de cañón, mientras nosotros en la casa, viendo la felicidad por televisión y detrás de medios que sólo narran la noticia del régimen comunista. ¿Por cuánto tiempo podemos  esperar más? Por favor. Este sistema no es Democrático para nada y nosotros debemos exigir cuál es el sistema en el que queremos vivir. Sin importar que desee la dictadura, estamos hundidos en explicaciones y análisis absurdos, durante más de 18 años. ¿Si es una dictadura y qué?  Te callas, le dicen los tribunales y los demás órganos que componen el aparato represivo y aguantador al ciudadano, que ha mantenido estos desgraciados en esa malvada silla, que ha sido y sigue siendo uno de los principales problemas de nosotros los venezolanos, los que creemos que desde ese lugar se imparte nuestra manera de vivir, y de pensar y de cómo la queremos. imposible que siendo este comunismo el que nos ha mantenidos en total hambruna por tanto tiempo, deba seguir allí porque nosotros se lo permitimos y entonces los 500 GNB, sean la piedra de tranca y los que no nos permite sacarlos a punta a pie, no tienen derecho a nada por ladrones, corruptos y asesinos. No nos queda respeto y menos espacio para oír, otra mentira más del régimen y de la oposición, son tal para cual, y por esa razón el mimetismo el uno con el  otro, las actuaciones sesgadas, la misma manera oprobiosa con la que se ha tratado al estado, por esa razón no nos sorprenden. Que sean las misma condiciones en las que se obliga al ciudadano a esperar como siempre, la respuesta que le sale de quién sabe dónde, para que vengan las soluciones a nuestros problemas, tan graves son, que llevan mucho años y no existe tiempo de espera. Debemos ser todos protagonistas del término de la dictadura. Hoy es un día perfecto para acabar con ella. Un día más es otro número de fallecidos, heridos y violaciones en forma reiterada durante tantos años,  desgracias que debemos sumar a la lista. Daniel Verastegui.

 

Capítulo III

 

Mis libros en la mejor plataforma del mundo diseñada para escritores indies. Dale clip aquí.  

VATICANO GRIS

 

Capítulo III

Señales de otro mundo.

 

         Esta vez el reverendo Edward Sabasqui, tuvo que actuar en el siguiente caso de manera inmediata y solitaria, ya que, su compañero More, llegando tuvo que marcharse a otro lugar, que quedaba en el lejano oriente, pues, allí la iglesia estaba soportando mucho peso y contratiempo, de los cuales a él como digno representante le correspondía y debía defender con premura, por supuesto sin dejar a un lado su trabajo. Entonces, apenas cuando llegó el reverendo Sabasqui fue informado por un enviado de la iglesia de ese lugar,  donde él tendría que ir sólo.  Fue recibido por un hombre bajo y de cabello rubio, tenía un acento como pueblerino y gallego. Pero tan amable, que lo hizo sentir en casa luego de esta conversación: -Oiga su excelencia. ¿De dónde viene? Me han dicho que, usted viaja mucho.

-Tengo escasas horas de llegar de Latinoamérica. Para ser exacto, de Antofagasta región Chilena de América del Sur. -Vaya que son muchas horas de vuelo. Le contestó. El hombre de apellido Romaes y dijo que su nombre era Juan. Mis padres fueron de la provincia de Galicia, de la capital de Santiago de Compostela. Allí crecí junto a cuatro hermanos.

Mientras el conversaba amablemente, el reverendo Sabasqui observaba la lluvia, que se iba acumulando en grandes surcos y la corriente del agua serpenteaba por las calles como amenazante, osando llegar hasta cerca de las acera en la que se encontraban algunos establecimientos, en un intento por subir a la plaza y cruzar por el lugar, como si fuera un río furioso e indomable. Luego de ese ligero e  ilusionado instante, el reverendo Sabasqui prestó más atención a su guía Juan Romaes. El cual seguía en su conversación, para darse a conocer esperando alguna respuesta amigable de parte reverendo taciturno.

Cuando hubieron llegado a la abadía que quedaba a pocas horas del aeropuerto, pero cuando llegaron y antes de que comenzaran a desempacar, fue visitado por el abad, el cual se presento por su nombre Cornelius Vivero entendiendo su mano, y que tenía más de treinta años atendiendo en el lugar.

También le dijo, que en todos los años que él tenía, jamás había ocurrido una visita de la santa sede, cosa que lo tenía contento, pues allí nunca sucedía nada. Hasta en estos meses, en los que se había desatado un ataque con pintas contra las paredes del lugar, con señales de amenazas, y que esta, fue una de las razones por las que tuvo que comunicar y les hicieran la visita. Lástima que no pudo llegar el reverendo William More, que era del mismo tiempo en que yo comencé mis primeros pasos dentro de la iglesia.

-El reverendo Sabasqui. Le dijo. El tuvo que salir de inmediato para encargarse de otros asunto relacionados con nuestro trabajo, creo que al terminar vendrá a ayudarme si aun continuo por estos lares. -Luego de que lleve sus cosas a la habitación nos gustaría que nos acompañe a cenar. Le comentó el Abad.

Entre tanto se quedo sólo en la habitación y se recostó un instante mientras reposaba del largo viaje.  Antes de que el carro hiciera el recorrido hacia el portón que permitía la entrada hasta el lugar, pudo notar que, había sendas pintas con propaganda nazi y dibujos que condenaban los actos de la iglesia.  Como uno que decía que el aborto era una decisión particular.

Cosa que era condenada por la misma iglesia. Y en esto, vio que había una mesa dentro del dormitorio donde se encontraba, de ante mano sin que le hubieran dicho, pero que estaba allí un manuscrito. El que lo comenzó a leer, con detenimiento, del mismo se dio cuenta que contenía las fotografías de los mismos dibujos que se habían conseguido en las paredes y con las fechas exactas de sus realizaciones muy bien copiados. También encontró un dibujo con señales que otras veces había visto, pero que le parecía extraño que ahora fueran motivos para culpar a la Santa Iglesia de su creación y su existencia. Para mayor información comenzó a leer y caer en la descripción de los significados, los cuales estaban comentados con detenimiento. Notó que eran, como unas formas de esvásticas entre cruzadas, y además de pinturas con caras que identificaban a extraterrestres, las cuales daban motivo para que el dudara de lo que estaba viendo, porque si fuera cierto de su existencia, así como lo era en el grafiti, pasaría a ser parte de algo que nunca habría visto y le sorprendería, como hallazgo arqueológico.

Cuando hubo reposado luego de la hora de almuerzo que comiera, pasaron solamente dos horas y entonces, salió a dar un pequeño paseo, pero antes de salir, comunicó al director que deseaba ser acompañado, pues haría unas revisiones de las pinturas, y a su vez, quería escuchar de la gente que vivía en los alrededores, para verificar si conocían de lo que estaba sucediendo. Porque su misión era que la gente no se enterara de lo que sucedía y tuviera que ver la iglesia, no sólo hizo diálogos cortos con los de esta zona. Sino por todos los lugares donde fueran llamados que acostumbrados lo hacían, como le estaba ocurriendo por estos días al reverendo More, que se encontraba en tierra lejanas, en las que para conseguir un traductor, le costó Dios y su ayuda. Así él decía cuando se iba a acostar, y esto se debió al esfuerzo que tuvo realizar ese primer día para lograr ser comprendido. El estaba practicando un exorcismo, tuvo que ser relevado por unos de los curas cuando estaba cansado, sobre todo en situaciones de emergencia era el menos indicado, ya que, More estuvo en esto por más de ocho semanas, intentando comunicarse con el demonio, el cual, jamás quiso decir su nombre y lo único que se le escuchaba decir dentro del cuerpo de aquel joven indio era, que debía permanecer en él hasta que la gente del mundo se diera cuenta de la existencia de Satanás, cosa que en su inconsciente hacía eco en rato que pudo dormir. Esta vez al reverendo las cosas no le salieron como acostumbraba, y el demonio oso hacerle frente, ante sus oraciones y por un momento él tuvo miedo del que camina en la oscuridad. No sólo por lo que el diablo representaba, sino del joven, al verlo sacudido contra las paredes y el techo, como si fuera un anime. Y entre gritos e improperios, los cuales, eran dichos en diferentes idiomas, y el reverendo de alguna manera no supo cómo responder en los primeros combates.

El Reverendo William, llevaba anotado en una libreta y detalla cada uno de los pormenores del asunto y de las sesiones que realizaba. En una de ellas, de tantas que realizó, el día en que la semana llegaba a la mitad. Entonces, cuenta de cómo vio que la habitación se llenó de bichos asquerosos, de arañas y alacranes. El cuarto todo inundado de todo tipo de repugnantes insectos. Ese día según él cuenta, tuvo más de 24 horas, pues, no quiso dejar a Renni. Que era el nombre del muchacho que esta vez le toco defender del demonio. Renni, era un joven que no había alcanzado los  16 años, era de contextura gruesa según cuenta sus familiares, antes de estas últimas semanas en las que se había negado a comer. Para la mañana siguiente de haber terminado y con el joven aparentemente más tranquilo, se había quedado dormido entonces, el reverendo More, decidió ausentarse, para ir a la curia, asearse un poco y tratar de dormir, porque, quería volver para la noche siguiente, en la que había notado mayor actividad espiritual cuando reloj marcaba las doce de la madrugada.

Antes de irse en el momento en que llegaron las 9.00 PM, comenzó por recoger la biblia y guardarla en su maletín de cuero negro, traía un crucifijo dorado pequeño, con una gema verde incrustada la que siempre llevaba con él, objetos con los cuales realizaba la mayoría de sanaciones, como el así les llamaba.

Ordeno la habitación antes de irse y se percató de que Renni aun estuviera durmiendo, antes de arrimar los muebles y reacomodar un poco la habitación con los padres del joven. Después se despediría, como lo vino haciendo durante los días en que estuvo visitándoles hasta el final, en el que pudo terminar con el proceso. La familia quedo muy agradecida con él y mandaron, recomendaciones de él a la santa sede en Roma, en agradecimiento de su trabajo, cosa que la iglesia siempre mantenía oculta, pero si tenía   conocimiento del trabajo que ellos dos realizaban. Pasaron unos días antes de que los dos regresaran, casi al mismo tiempo, como si se hubieran puesto de acuerdo para encontrarse en Roma.

Durante más de dos meses estuvieron solos estudiando nuevos caso, de los que esperaban autorización suprema para ir en ayuda. También era importante que ellos notificaran a la iglesia de estos asuntos, los cuales generalmente eran atendidos, cuando se vieran envueltos los presbíteros o gente ligada al entorno clerical. Corría el invierno de los día del mes de Agosto y las hojas de los fresnos acurrucadas, parecían que dormían durante  todo el día, producto de las gélidas noches. Se  quedaba soñolienta como los hombres, cuando  van a dormir luego de un laborioso tiempo y entonces, esa especie de sopor aterido y entristecido rodea todos los ambientes de las habitaciones. Para el revendo Sabasqui era el tiempo de guardar por estos meses, el obituario de sus días y sucesos que ocurrían fuera de la abadía superior. Las visitas ya no eran tan frecuentes, a menos que ello dos hubiera acordado con alguien alguna cita de antes. Y en esto pasaba parte de su vida, mientras el invierno acababa.

Las noches eran más largas que de costumbre y entre los dos el tiempo transcurría entre conversaciones que procuraban el bien y el silencio que la Iglesia encomendaba. Ellos morirían con sus recuerdos, terminarían sus vidas, a merced de proteger la institución que tanto les había aportado en el empeño  propio de ayudar a la humanidad.

            Cuando acabo el invierno, tiempo en que comienzan a levantarse las flores y los campos empiezan a mostrar su verdor, de esta manera la vida de los hombres protegidos del frío, se asoman como las ardillas desde los huecos troncos de los altos árboles, cuando se dan cuenta de que la nieve se ha descongelado y emprenden nuevos horizontes, devoradas por el hambre, caminando por los alrededores en los que buscan satisfacer su estancia aquí en la tierra.

Las almas elevadas son aquellas que entienden cómo es posible construir un mejor mundo y en su afán desenfrenado, dejan como huella un grano de arena que se multiplica entre los que los siguen, para que después sean imitadas sus acciones y en esto era que lo trabajaban los dos curas por la humanidad, que  se conservará de alguna manera en registro, la primitiva esencia de sus actuaciones ¡Eso que no se puede entender, cuando son señales de otro mundo!  To be continued